Ya dije en mi primer post sobre Chrome que, aunque la cosa promete (y mucho), había que tomárselo con cautela. El proyecto mimado por Google durante varios años ha salido al mundo exterior y… le están dando soplamocos hasta en el carnet de identidad. Cosas de la asquerosa realidad. En Kriptópolis están haciendo un magnífico seguimiento de los cientos de bugs que se le están encontrando al navegador de Google.
