No, no es que me haya dado por tomar psicotrópicos ni nada parecido. Hace un par de días, decidí lanzarme y pasar mi servicio de correo a Google Apps. He estado un tiempo dándole vueltas a si hacerlo o no. Por una parte, es una forma de resolver el problema de usar habitualmente varios ordenadores desde varias ubicaciones. Por otra, me obliga a dedicar más esfuerzo para disponer de mi correo cuando estoy off-line (¿para cuándo Gears para Gmail?).
