En los comienzos de la escritura, cuando los caractéres se imprimían con cincel en fría piedra o en tablillas de arcilla, no se podían escribir estupideces. El proceso era trabajoso, costoso, por lo que escribir no podía ser un juego, un entretenimiento. Por eso se escribían las leyes, los mandatos monárquicos, las cosas realmente importantes, las que merecían ser recordadas más allá de la efímera memoria de los hombres. Algo más adelante, los papiros y pergaminos, ampliaron el espectro. Las grandes obras de las ciencias, la literatura o la filosofía merecieron la pena guardarse. Sin embargo, el libro era algo muy valioso, al alcance sólo de una minoría.
Fue con la invención de la imprenta cuando el texto escrito estuvo al alcance de todo el mundo. La Galaxia Gutenberg democratizó la textualidad provocando la caída del Antiguo Régimen. También la vulgarizó. A partir de entonces cualquier cosa puede escribirse y ya no sólo lo... ... read more on vonneumannmachine.wordpress.com Source: vonneumannmachine.wordpress.com
